
Comodidad y bienestar deben privilegiarse. En un lugar donde nos sentimos bien, nos dan ganas de quedarnos y lo recordamos de manera positiva.
La intensidad de la fragancia, no debe saturar la atmósfera. Una difusión sutil siempre es más agradable y confiere una imagen más refinada.
La armonía entre el entorno y la fragancia difundida debe ser preservada.
La elección del modo de difusión debe adaptarse a los imperativos de los usuarios y de los espacios que hay que perfumar: difusores compactos – difusores controlados a distancia – difusores conectados a una red de climatización.